Investigación sobre Flamencos

Investigación sobre Flamencos

Investigación sobre Flamencos

¿Qué dicen los científicos sobre los flamencos?

La indagación sobre la vida de los fenicoptéridos es una tarea de científicos y expertos en zoología y en ornitología, entre otras ciencias y disciplinas del saber. Carlos Linneo incluyó a la especie Phoenicopterus ruber en la décima edición de su obra Systema naturae (1758), dentro del grupo Grallae. Unos años después, el zoólogo y botánico Peter Simon Pallas describió a la especie Phoenicopterus roseus. Sin embargo, durante mucho tiempo ambas especies fueron consideradas una sola, hasta que, por falta de pruebas, organizaciones como la British Ornithologists’ Union reconocieron a tales flamencos como especies distintas.

Para llegar a concesos como el anterior, los expertos tienen que realizar diversos tipos de estudios que comprueben sus hipótesis: genéticos, filogenéticos y de otros tipos muy especializados. Las investigaciones abarcan numerosos campos y temas. Es natural que durante los primeros siglos los seres humanos hayan buscado información de modo empírico para conocer aspectos básicos de los flamencos como su alimentación y su reproducción.

Ninguna especie de flamenco se encuentra en peligro de extinción, pero algunas poblaciones son menores que otras.

Hoy en día las investigaciones se conforman en un abanico de temas diversos para responder cuestiones más profundas. Existen muchas instituciones y organizaciones que han tomado las riendas de la investigación y han ampliado sus objetivos para comprometerse con la protección y conservación de las especies. Esto es muy importante, ya que uno de los objetivos clave en materia ambiental de estos días es saber cómo proteger a las especies que pueden ser afectadas por las actividades de los seres humanos.

Ninguna especie de flamenco se encuentra en peligro de extinción, pero algunas poblaciones son menores que otras. Para conocer las razones del estado de conservación de un animal o de los escasos avistamientos, los expertos se valen de varias técnicas. Pueden monitorizar los movimientos o desplazamientos a largas distancias de los flamencos si les colocan etiquetas o si usan el sistema de telemetría por satélite; mediante este último un aparato recibe señales (que pueden ser imágenes) enviadas desde otro dispositivo que las envía, el cual puede ser por un sistema GPS, por ejemplo.

Muchas de las investigaciones en laboratorios suelen centrarse en las relaciones genéticas de los flamencos con otras especies, con el propósito de descubrir claves de su evolución, sus particulares adaptaciones y otras cuestiones que pueden aclararse mediante la manipulación de material genético, la visualización de la anatomía por medio de rayos X y otros métodos que no se aplican mediante la observación. Algunas de las preguntas más frecuentes de chicos y grandes son ¿por qué se paran en una sola pierna para descansar?, ¿por qué son rosados? O ¿por qué comen con la cabeza al revés?

Si dejaran de alimentarse de lo que usualmente obtienen, las plumas se decolorarían al cabo de un tiempo.

La respuesta de la segunda es la más sencilla: es porque su comida contiene pigmentos que tiñen su plumaje. Si dejaran de alimentarse de lo que usualmente obtienen, las plumas se decolorarían al cabo de un tiempo. No obstante, algunas personas dicen que es porque “comen camarones rosas”, lo cual no es del todo cierto ya que la dieta de los flamencos es mucho más variada, y las algas también contienen pigmentos. La segunda ha tomado más tiempo en ser explicada. Los científicos aún tienen algunas dudas sobre este comportamiento, pero creen que mantener una pierna arriba ayuda a evitar que el calor escape de su cuerpo.

Con respecto a la tercera cuestión, se sabe que la mandíbula superior no está rígidamente fija a la cabeza, por lo que puede moverla como lo hace tu mandíbula inferior, y esto le ayuda a alimentarse eficientemente. En 2006, investigadores de la Universidad de Ohio informaron el descubrimiento de tejido eréctil en el pico de los flamencos, que les ayudaría a ejecutar los movimientos al comer. Esto se supo al visualizar en una técnica nueva de tomografía computarizada los vasos sanguíneos de la cabeza de un flamenco que había fallecido. Todavía se desconoce a fondo el papel del tejido eréctil, pero se espera que en un tiempo el misterio pueda resolverse. ¿Cómo? Mediante investigaciones, claro está.

Pero cualquier persona con profundo interés puede investigar a los flamencos. La investigación no incluye únicamente complejos estudios llevados a cabo por los más eminentes expertos, sino también la indagación en libros, revistas, sitios web y otras fuentes.